VUELO DE COMETAS
-Una pequeñita ayuda no me vendría mal.
-¿Y qué quieres que haga? No puedes poner remedio a lo ocurrido.
-Vaya amiga estás hecha. ¿Acaso yo alguna vez no te he animado en tus peores momentos? Te decía: "Es la hora de coger el toro por los cuernos. De tratar de valerte por ti misma. No merece la pena. Tú vales mucho más. Aférrate a tu familia, a tus amigos, a la vida. Vive. Experimenta. Se feliz. Aprende de tus errores y crece con ellos, resolviendo hasta los más temibles problemas. Eres una mujer fuerte. Sal y lucha."
-Y si sabías que decirme en esos malos tragos, ¿Por qué no te lo dices a ti misma?
-¡Eso es lo que acabo de hacer!
-¡Entonces para que me necesitas! Llámame cuando estés tan dolida que ni tú sola puedas decirte esas palabras. Hasta entonces, eres lo suficientemente capaz como para salir de este apuro tú sola porque llevas razón eres una mujer fuerte así que sal y lucha por lo que te mereces. Eso sí, no te olvides de contar con mi apoyo.
-Siempre serás mi mejor amiga. Entre otras cosas, ¡porque sabes demasiado!
