sábado, 8 de diciembre de 2012

VUELO DE COMETAS


VUELO DE COMETAS




-Una pequeñita ayuda no me vendría mal.
-¿Y qué quieres que haga? No puedes poner remedio a lo ocurrido.
-Vaya amiga estás hecha. ¿Acaso yo alguna vez no te he animado en tus peores momentos? Te decía: "Es la hora de coger el toro por los cuernos. De tratar de valerte por ti misma. No merece la pena. Tú vales mucho más. Aférrate a tu familia, a tus amigos, a la vida. Vive. Experimenta. Se feliz. Aprende de tus errores y crece con ellos, resolviendo hasta los más temibles problemas. Eres una mujer fuerte. Sal y lucha."
-Y si sabías que decirme en esos malos tragos, ¿Por qué no te lo dices a ti misma?
-¡Eso es lo que acabo de hacer! 
-¡Entonces para que me necesitas! Llámame cuando estés tan dolida que ni tú sola puedas decirte esas palabras. Hasta entonces, eres lo suficientemente capaz como para salir de este apuro tú sola porque llevas razón eres una mujer fuerte así que sal y lucha por lo que te mereces. Eso sí, no te olvides de contar con mi apoyo.
-Siempre serás mi mejor amiga. Entre otras cosas, ¡porque sabes demasiado!

Pregunta de la semana 7


¿Sabes priorizar tu tiempo?



Historia


Cuando las cosas en la vida nos superan, cuando 24 horas al día no son suficientes, recuerda el bote de mayonesa y las dos cervezas:
Un profesor delante de su clase de filosofía, sin decir palabra, cogió un bote grande vacío de mayonesa y procedió a llenarlo de pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí. 
Así el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del bote de mayonesa. Las canicas rellenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el bote estaba lleno y ellos volvieron a decir que sí.
Después el profesor cogió una caja de arena y la vació dentro del bote. La arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor preguntó de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un sí unánime. El profesor rápidamente sacó dos cervezas de debajo de la mesa y vació su contenido en el bote y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes rieron.
Cuando pararon las risas el profesor dijo: Quiero que se den cuenta de que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan, son cosas que aunque perdiéramos todo lo demás y nada más nos quedarán estas, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche,...la arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.
Si ponemos la arena en el bote en primer lugar no habrá espacio para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con nuestra vida, si utilizamos todo nuestro tiempo y nuestra energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos espacio para las cosas realmente importantes.
Presten atención a las cosas cruciales para su felicidad: jueguen con sus hijos, dense tiempo para ir al médico, salgan con su pareja a cenar, practiquen su afición favorita. Ocupen su tiempo en las cosas que realmente importan, establezcan sus prioridades, el resto es sólo arena.
Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que representaba la cerveza. El profesor sonrió y dijo: "Me alegro de que hayas preguntado. La cerveza sólo muestra que no importa cuán ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de cervezas con un amigo."


A pesar de todo lo que nos han enseñado ya en esta asignatura, todos los días me sorprende aún más. ¿Como es posible la exactitud con la que define la vida esta historia? Pues sí, en mi vida hay demasiadas canicas; todos los días tiro viejas canicas y compro otras nuevas. Absurdo ¿verdad? Y sólo de vez en cuando me doy cuenta de que tengo las pobre bolas de golf abandonadas... ¿Y  como hago para lograr no desplazarlas? ¿Cómo logro sacar tiempo para esas cervezas y ese paseo por la playa? Supongo que se trate de eso, de reflexionar que hay tiempo para todo. Y supongo también que tenga que ver con mi dichosa exigencia. Necesito llegar a un término medio y la verdad es que me está costando. Pero lo intento, eso siempre, y economizo mi tiempo lo más que puedo. Pero si es cierto que las pelotas siempre se me quedan un poco abandonadas.... 



"Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué?. Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, ¡por eso ámala!"

Shakespeare 




UN PAR DE CERVEZAS


CLASE DE FILOSOFÍA


Cuando las cosas en la vida nos superan, cuando 24 horas al día no son suficientes, recuerda el bote de mayonesa y las dos cervezas:

Un profesor delante de su clase de filosofía, sin decir palabra, cogió un bote grande vacío de mayonesa y procedió a llenarlo de pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí. 

Así el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del bote de mayonesa. Las canicas rellenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el bote estaba lleno y ellos volvieron a decir que sí.

Después el profesor cogió una caja de arena y la vació dentro del bote. La arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor preguntó de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un sí unánime. El profesor rápidamente sacó dos cervezas de debajo de la mesa y vació su contenido en el bote y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes rieron.

Cuando pararon las risas el profesor dijo: Quiero que se den cuenta de que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan, son cosas que aunque perdiéramos todo lo demás y nada más nos quedarán estas, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche,...la arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.

Si ponemos la arena en el bote en primer lugar no habrá espacio para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con nuestra vida, si utilizamos todo nuestro tiempo y nuestra energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos espacio para las cosas realmente importantes.

Presten atención a las cosas cruciales para su felicidad: jueguen con sus hijos, dense tiempo para ir al médico, salgan con su pareja a cenar, practiquen su afición favorita. Ocupen su tiempo en las cosas que realmente importan, establezcan sus prioridades, el resto es sólo arena.

Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que representaba la cerveza. El profesor sonrió y dijo: "Me alegro de que hayas preguntado. La cerveza sólo muestra que no importa cuán ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de cervezas con un amigo."

PISANDO FUERTE


Pisando fuerte.

Como cada jueves, Elena se levantaba con dificultad. La magnitud con la que la cama la absorbía para volver a incitar al sueño era tan grande que cada mañana necesitaba unos 20 minutos de reflexión para, finalmente, lograr levantarse. Se dirigía al espejo y se lavaba la cara. De frente, ante su reflejo, cada mañana se decía lo mucho que valía y cuantas cosas había hecho para conseguir ser la gran persona que era. Decidida y, sin ningún temor, Elena vestía cada día con su vestido rojo cereza y salía a la calle con unos taconazos de infarto, aunque luego, en su lugar de trabajo, debía llevar el uniforme unisex. 


Pero a Elena le gustaba sentirse mujer y que todos vieran y admiraran su belleza. No se consideraba arrogante por pensar así, pero si se sentía orgullosa de su cuerpo, su cara y su forma de ser. 

Y esto es así porque Elena, cada mañana se dirigía al espejo y se lavaba la cara. Y allí justamente ante su reflejo, cada mañana se decía cuanto valía. Porque Elena quería olvidarle a él, olvidar sus palabras, olvidar su pasado y empezar a escribir un gran futuro. Su futuro.

CERRANDO CÍRCULOS


CERRANDO CIRCULOS

Cortesía de Raquel...




Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

Taller, PNL e IE


Programación NL e inteligencia emocional

SIN MIRAR ATRÁS

SIN MIRAR ATRÁS

Miras alrededor. Nada. Te quedaste sola. No puedes llegar a creer que estés en esa situación pero sí, ha ocurrido, todo ha acabado y ahora ni siquiera sabes cómo empezar. Es fácil cuando te dicen que con un paso tras otro marcas tu camino, tu destino, pero en realidad no es así. Si tus pasos no son certeros el camino, tarde o temprano, se tuerce. No quieres que eso ocurra, ya has sufrido bastante. Es preferible trazar una curva si con ello te evitas el dolor y la angustia. Aunque tu camino sea más largo, encontrarás menos obstáculos en él. 
Y entonces es cuando piensas en mirar hacia el pasado y pensar en lo que dejas atrás, por una simple tontería. Lloras, y tus frías lágrimas te hacen reflexionar: "lo hice y ahora tengo que aceptar mi error".
Pronuncias esas palabras con poca seguridad pero con la suficiente como para no volver a girarte y pensar, mirar, lo que queda atrás. 

Uno, dos, tres.. empiezas despacio mirando siempre al frente y avanzando hacia arriba. Sabes que el destino te tendrá algo reservado. Sabes que no todo siempre es malo, que hay esperanza, que puedes superarlo. Lo que dejaste atrás ahora forma parte de un pasado muy lejano, porque sin darte cuenta llevas años caminando, llevas años construyendo tu camino, paso a paso, tu futuro. Ya no hay nada que te detenga, porque ya no quieres parar. Tu sueño te espera: avanza, sigue y lógralo

Pregunta de la semana 6



¿Eres capaz de pasar página?

Esta pregunta no es la primera vez que me la planteo. Hace unos cuantos años mi respuesta siempre era NO. Consideraba que para aprender de mis errores pasados, debía de dejar bien anclado ese episodio de mi vida en mi cabeza, y nunca dejarle escapar para tener bien tatuado lo malo vivido.. o lo bueno, claro está. Hoy, mi respuesta es totalmente contraria. ¿Soy capaz de pasar página? SI. ¿Debo pasar página? SI ¿Es beneficioso pasar página? SI. ¡Siempre siempre sí! ¡Un capítulo mil veces leído no te sirve de nada! ¿No quiero saber como prosigue la historia? O mejor, ¿No quiero seguir escribiendo mi propia historia? Porque yo soy el dueño de mi destino, yo soy el capitán de mi alma, y por supuesto, nada de mi vida está escrito, porque YO lo escribo, y YO decido. Así que me repito, ¿soy capaz de pasar página? Ya no me tatúo el episodio, ahora me tatúo la moraleja y aprendo de ella, aprendo con ella. No dejo que me atrape, simplemente apuesto por ella, por lo que me ha enseñado y por lo que puede contribuir en mi y en mis futuros pasos... 

¿Qué me considero? ¿Elefante? ¿Buscador? Me acuerdo cuando era chiquitina... ¿Cómo es posible que siendo una niña, con lo soñadores con son los niños, yo no quisiera irme nunca de mi pueblo? Siempre decía que yo me quería quedar aquí, que aquí tengo todo lo que necesito, todo lo que he conocido siempre. ¡¡¡ERROR!!! ¡Me ataba ese pensamiento! Era como la cadena del pobre elefante, no luchaba porque era lo que conocía...
... Y ahora... ¡¡Ahora me tengo hasta "miedo" a mi misma!! Siempre quiero crecer, quiero volar, quiero emprender... Ya no sé ni cuantas veces he visto el vídeo del discurso de Stanford de Steve Jobs: "Seguid hambrientos, seguid alocados". Cada vez que lo veo me motivo más. Quiero seguir aprendiendo, que seguir emprendiendo, quiero seguir luchando, ¡y quiero seguir soñando! 






¿Y tú cierras círculos a medida que avanzas? ¿O te conformas con lo que te toca vivir? ¿Vives rumiando el pasado o avanzas? ¿Te quedas quieto o Buscas?

- En todas las dimensiones, NO. Nunca cierro círculos. ¿Por qué? ¿Qué gano cerrando círculos? Los nuevos círculos, o mejor dicho, cada esquina, cada recoveco, es lo que aporta azúcar y sal a mi vida. Si no, ¿Cuán monótono sería? Siempre igual, siempre lo mismo. Yo prefiero que un día que pruebe un restaurante nuevo,  me metan limón en la comida y tenga que escupir. ¡Es verdad¡ Dame limón, y aprenderé que no tengo que volver a ir a ese restaurante porque no quiero llevarme un mal rato, o mejor dicho un sabor agrio. Pero permíteme que me acuerde de por qué no tengo que volver a ese restaurante, ¿Y por qué no? Reírme recordándolo, reírme de mis "errores".
- No me conformo con lo que me toca vivir, hoy por hoy, como he explicado, ¡siempre quiero más!